Volver al blog

Quiero un asistente virtual: ¿qué opciones tengo hoy?

Un recorrido por Grok Bot, ChatGPT Work, Claude Cowork y OpenClaw: qué necesitás para empezar y cuánto pueden costar los modelos y la infraestructura.

Me parece bastante razonable que alguien mire todo lo que está pasando con la IA y diga: «Bueno, quiero uno de esos asistentes. ¿Por dónde empiezo?». Después aparecen las suscripciones, los modelos, las aplicaciones, los servidores y veinte nombres que parecen referirse a lo mismo. La pregunta sencilla termina convertida en una pequeña investigación.

Quise ordenar ese panorama pensando en alguien que todavía no tiene nada armado. Una persona con su computadora o su teléfono, sus cuentas de siempre y ganas de delegar algunas cosas: preparar una investigación, organizar documentos, revisar información o seguir una tarea sin tener que recordar cada paso.

Este es un recorrido por cuatro propuestas que me interesa seguir: Grok Bot, ChatGPT Work, Claude Cowork y OpenClaw. No las probé todas bajo las mismas condiciones, así que no sería honesto presentar esto como una competencia. Es una lectura de la oferta y de su documentación pública, con precios consultados el 3 de septiembre de 2026, en dólares estadounidenses, antes de impuestos. La disponibilidad puede variar por cuenta, región y etapa de despliegue.

¿Qué le estamos pidiendo a un asistente?

Si quiero conversar, pedir explicaciones o corregir un texto, puedo empezar con una cuenta y una aplicación. La situación cambia cuando quiero que el asistente vuelva mañana sobre un tema, use mis archivos o haga algo en otro servicio.

Ahí me importa dónde trabaja, qué puede tocar y qué sucede cuando cierro la computadora. También cuánto tengo que ocuparme yo para que siga funcionando.

Para leer los precios conviene separar tres cosas. La suscripción compra acceso a un producto, con sus herramientas y límites. El consumo de modelos por API paga las llamadas que hace un sistema propio. La infraestructura es la computadora o el servidor donde corre ese sistema. No siempre necesitás pagar las tres, y una suscripción no equivale automáticamente a crédito de API.

Grok Bot: un asistente con computadora en la nube

Grok Bot ya trae la computadora en la nube como parte de la propuesta. No tenés que contratar un VPS, instalar el asistente ahí ni dejar tu laptop prendida para que siga trabajando. Los bots usan un entorno persistente con navegador, archivos y terminal, donde pueden operar aplicaciones y sitios. Para alguien que empieza sin nada armado, eso resuelve una parte importante del trabajo inicial. Presentación de Grok Bot.

Podés hablarles desde la app móvil, pedir trabajo, responder consultas y revisar resultados. También podés abrir la vista de la computadora para intervenir cuando hace falta. La documentación móvil actual contempla iPhone y Android; algunas funciones de administración de rutinas todavía requieren la app de escritorio. Grok Bot en el móvil.

El acceso se amplió el 26 de agosto a los planes SuperGrok y a Cursor Pro y Teams. Como referencias de entrada, aparecen Cursor Pro por USD 20 mensuales y SuperGrok por USD 30 mensuales. Esa ampliación es posterior a algunas páginas de ayuda que todavía describen un acceso más restringido. Anuncio de ampliación, planes de xAI.

Hay un matiz importante: cada bot tiene su propia pantalla, pero los bots de una cuenta comparten una misma computadora, incluidos archivos y sesiones. Pueden trabajar en paralelo; no son PCs independientes ni espacios aislados entre sí. Cómo se organiza Grok Bot. La cuota de Bot es independiente de la de Grok o Cursor, y existen límites y modalidades de consumo adicional según elegibilidad. La infraestructura incluida no significa trabajo ilimitado. Preguntas frecuentes.

Para alguien que empieza, la pregunta práctica sería qué cuentas necesita conectar y qué tareas puede delegar con esos accesos. Yo distinguiría entre pedir un borrador y autorizar su envío: pueden parecer dos pasos seguidos, pero la responsabilidad cambia bastante.

ChatGPT Work: delegar trabajo dentro de un entorno conocido

Work apunta a tareas con un resultado concreto: una investigación, un análisis, una presentación o trabajo con archivos. Puede trabajar con herramientas conectadas y, desde el escritorio, con recursos locales. También contempla ejecución en la nube cuando esa opción está disponible; esas tareas pueden continuar con la computadora apagada. Las que dependen de aplicaciones o archivos locales necesitan ese entorno. Guía de ChatGPT Work.

Los precios publicados incluyen Free, Go a USD 8 al mes, Plus a USD 20, y Pro a USD 100 o USD 200, con distintas capacidades de uso. Work y Codex comparten límites y créditos: el precio no representa una cantidad fija de tareas terminadas. La complejidad y el modelo elegido también consumen esa capacidad. Planes y límites.

Podés manejar trabajo en una computadora desde la propia app de ChatGPT en iOS o Android, mediante Remote. Vinculás el equipo con la misma cuenta y espacio de trabajo, y desde el teléfono iniciás tareas, enviás instrucciones y aprobás acciones. El host Mac o Windows debe estar despierto, conectado y con la app de escritorio abierta; la disponibilidad depende del despliegue y los permisos. Conexiones remotas.

Si lo que buscás es una rutina, hay que revisar dónde se ejecutará. Las automatizaciones locales necesitan la aplicación y la computadora disponibles; las tareas web habilitadas tienen sus propios recursos y permisos. Automatizaciones.

Me interesa esa distinción porque «lo dejé trabajando» puede significar cosas muy diferentes. No quisiera descubrir después de salir de casa que suspendí la única computadora que podía terminar el encargo.

Claude Cowork: documentos, tareas y continuidad

Cowork ofrece otra forma de delegar trabajo, con acceso a archivos y herramientas según los permisos que le des. Está disponible en planes pagos. Su modalidad en la nube, en beta, permite continuar sesiones entre web, escritorio y móvil sin depender de que tu computadora permanezca encendida. El acceso a recursos locales sigue teniendo otros requisitos. Introducción a Cowork.

Claude Pro cuesta USD 20 por mes, o USD 200 pagados por adelantado por un año. Max parte de USD 100 mensuales. Conviene mirar la capacidad incluida, además del precio: una tarea extensa puede consumir bastante más que una conversación breve. Planes de Claude.

Con Dispatch podés encargar trabajo desde la propia app móvil de Claude y recibir el resultado allí, mientras se ejecuta en el equipo vinculado. No necesitás mirar su escritorio por RDP para darle instrucciones. Requiere ambas apps actualizadas, conexión y el equipo despierto con Claude abierto. Está en beta limitada para cuentas Pro y Max elegibles. Dispatch.

Por otra parte, las tareas recurrentes remotas de Cowork pueden ejecutarse con la computadora apagada, pero no tienen acceso directo a una carpeta local. Tareas recurrentes.

Para mí, estas condiciones pesan tanto como la calidad de una respuesta. Si el trabajo está en una carpeta de mi computadora, necesito resolver ese acceso. Si está en un servicio conectado, el recorrido puede ser otro. El nombre del modelo, por sí solo, no me responde esa parte.

OpenClaw: armar un asistente que administrás vos

OpenClaw conecta agentes con canales como Telegram, WhatsApp o Discord, además de ofrecer una interfaz web. La interacción puede empezar con algo tan familiar como mandar un mensaje desde el teléfono. Detrás hay una instalación que alguien tiene que configurar y mantener. Documentación de OpenClaw.

Se puede alojar su gateway —el servicio que coordina el asistente— en un servidor Linux. Ese servidor conserva el estado y los archivos de trabajo; el acceso de administración puede hacerse mediante conexiones privadas como un túnel SSH o Tailscale. La documentación también insiste en respaldar ese estado. Alojamiento en un VPS.

Una vez configurado el canal, la conversación cotidiana puede seguir por Telegram o WhatsApp. No necesitás abrir el escritorio del servidor para cada pedido. Tu computadora personal puede estar apagada si la tarea depende únicamente de recursos disponibles para ese servidor y el proveedor del modelo.

Esta alternativa abre decisiones que un producto cerrado ya tomó por vos: dónde corre, qué servicios conecta, qué modelo usa y cómo lo mantenés. También te deja con esas tareas. Si empezara de cero, contaría el tiempo de instalación, las actualizaciones y la resolución de problemas dentro del costo, aunque no aparezcan en una factura.

Para los presupuestos de abajo supongo un modelo contratado por API. No doy por hecho que una suscripción personal de ChatGPT o Claude pueda usarse como saldo para cualquier integración: eso depende de las modalidades de autenticación y las condiciones que cada proveedor admita.

Usarlo desde el teléfono y alojarlo son dos decisiones distintas

Esta es la separación que me parece más útil para quien empieza: el teléfono puede ser el lugar desde donde das las instrucciones, sin ser la máquina que ejecuta el trabajo. Un asistente al que le escribís desde el sofá podría estar trabajando en la nube del proveedor, en tu computadora o en un servidor que alquilaste.

Con las opciones anteriores, el panorama queda así:

  • Grok Bot: ya incorpora su computadora persistente en la nube. Para ese entorno no agregás una factura de VPS.
  • ChatGPT Work y Claude Cowork: hay ejecución en la nube y acceso móvil al trabajo en un equipo vinculado. Importa cuál de esas modalidades usa tu tarea.
  • OpenClaw: vos resolvés dónde alojarlo. El canal de mensajería es la puerta de entrada al asistente, no su alojamiento.

Imaginá que salís de casa después de pedir una investigación. Si la tarea corre en la nube, apagar tu laptop no la interrumpe por sí mismo. Si está trabajando en tu equipo, ese equipo tiene que seguir disponible aunque vos lo manejes desde la app móvil. Y si los documentos están únicamente en la laptop apagada, tener otro servidor encendido no los vuelve accesibles por arte de magia.

Cuándo aparece el costo de un VPS o una computadora dedicada

Un VPS es una computadora virtual alquilada. Puede tener sentido para mantener un servicio propio encendido sin depender de tu laptop. Si el producto ya ejecuta la tarea en su nube, quizá no tengas que contratar nada adicional.

Como referencia concreta, DigitalOcean publica máquinas Linux básicas con 2 GiB de RAM por USD 12 mensuales y 4 GiB por USD 24. Son ejemplos de infraestructura, no una garantía de capacidad para cualquier asistente: navegar con muchas pestañas o ejecutar varias tareas puede pedir más recursos. Respaldos y otros servicios pueden sumar cargos. Precios de Droplets.

En este esquema el VPS ejecuta el software del asistente y consulta al proveedor del modelo. No estás alojando un modelo de frontera completo en una máquina de USD 12.

Para ChatGPT o Claude, un equipo dedicado o alquilado tiene sentido si querés mantener disponible un entorno propio. La idea puede ser dejarlo encendido y dirigir el asistente desde la app móvil, usando Remote o Dispatch donde estén habilitados. Alquilar la máquina no garantiza que admita esas aplicaciones: primero hay que verificar compatibilidad y requisitos de sesión.

El escritorio remoto convencional queda como otra herramienta, útil para instalar programas, resolver un inicio de sesión o intervenir manualmente. Chrome Remote Desktop, por ejemplo, permite acceder a tu equipo desde otro dispositivo. No es un requisito general para conversar con un asistente desde el teléfono. Chrome Remote Desktop.

Si querés alquilar una máquina Windows, el costo cambia. Lightsail publica instancias Windows con IPv4 de 4 GB por USD 44 al mes y 8 GB por USD 74. Sirven como referencia de precio, no como confirmación de compatibilidad con Cowork o Work: Windows Server no es lo mismo que un escritorio Windows compatible con esas aplicaciones. Antes de contratar hay que verificar sistema operativo, requisitos y comportamiento de la sesión remota. Instancias de Lightsail.

También podés usar una computadora que ya tengas. En ese caso siguen existiendo electricidad, conexión y mantenimiento, aunque no haya una factura de hosting. Para calcular el total, separaría la suscripción de la máquina: en Grok Bot ese entorno cloud ya forma parte del producto; en una instalación propia sumás alojamiento y consumo. Usar la app móvil, por sí solo, no es un motivo para contratar un VPS.

¿Cuánto puede costar el consumo del modelo?

La API suele cobrar por tokens: fragmentos del contenido que entra y sale del modelo. Un encargo puede generar muchas llamadas, reenviar contexto, leer documentos y producir resultados intermedios. Por eso no intentaría convertir «diez tareas por día» directamente en un precio.

Para tener una escala, estas son tarifas publicadas de texto, por un millón de tokens de entrada sin caché / un millón de salida:

  • GPT-5.6 Luna: USD 0,20 / USD 1,20.
  • GPT-5.6 Terra: USD 2 / USD 12.
  • GPT-5.6 Sol: USD 4 / USD 20. Precios de OpenAI.
  • Grok 4.6: USD 2 / USD 6 en el tramo de contexto inferior a 200.000 tokens por solicitud. Los contextos mayores tienen otra tarifa. Ficha de Grok 4.6.
  • Claude Opus 5: USD 5 / USD 25.
  • Claude Fable 5.1: USD 10 / USD 50. Precios de la API de Claude.

Supongamos un mes con un millón de tokens de entrada y 200.000 de salida facturable, repartidos en llamadas dentro del tramo estándar. La cuenta da USD 0,44 con Luna; USD 4,40 con Terra; USD 8 con Sol; USD 3,20 con Grok 4.6; USD 10 con Opus 5; o USD 20 con Fable 5.1.

Es aritmética para comparar tarifas, no una prueba de que todos resuelvan el mismo trabajo con ese volumen. Tampoco es una estimación de tu mes. El razonamiento facturable, los reintentos y la cantidad de contexto pueden alterar mucho el consumo; la salida que ves no siempre es toda la que pagás.

Si el volumen fuera diez veces mayor, Terra pasaría a USD 44, Sol a USD 80 y Opus 5 a USD 100. Sumando el VPS de USD 12, esos ejemplos quedarían en USD 56, USD 92 y USD 112 mensuales, respectivamente. Faltarían impuestos y posibles cargos por búsquedas, imágenes, audio, almacenamiento u otras herramientas. Los descuentos por caché tampoco están incluidos.

Estos números corresponden a una integración por API. No calculan cuántas tareas entran en una suscripción de Work, Cowork o Grok Bot, ni sus eventuales cargos adicionales.

Lo que me gustaría saber antes de contratar

Después de mirar el panorama, yo querría poder explicar mi necesidad con una escena concreta: «Cada mañana revisá estas fuentes y dejame un resumen», o «Ayudame a preparar los documentos de esta semana». Eso permite preguntar por acceso, continuidad y límites con bastante más precisión que pedir «el mejor asistente».

También dejaría claro qué puede hacer solo y qué tiene que consultarme. Leer una carpeta, modificarla y enviarla a alguien son permisos distintos. Al principio me resultaría razonable revisar los resultados y conservar las confirmaciones para acciones con consecuencias.

Hoy hay propuestas que resuelven gran parte de la infraestructura y otras que permiten administrarla. Hay costos relativamente previsibles y otros que dependen de cuánto trabajo generemos. No veo una elección universal en ese mapa. Veo distintas formas de incorporar ayuda y de repartir el esfuerzo que implica sostenerla.

Lo que me entusiasma es que la pregunta ya se puede bajar a tierra: qué quiero delegar, dónde están mis cosas, cuánto control necesito y cuánto estoy dispuesto a gastar. Con eso sobre la mesa, la conversación empieza a ser mucho más útil.

Si te interesa seguir explorando estas herramientas conmigo, comparto experiencias y reflexiones sobre IA, software y trabajo en mi canal de YouTube.